viernes, 11 de enero de 2019

Diamantes negros o carbonados




Generalmente, cuando pensamos en diamantes, nos imaginamos los clásicos: incoloros y de talla brillante. Los considerados diamantes perfectos, química y estructuralmente, son absolutamente incoloros y perfectamente transparentes.

No obstante, la búsqueda constante por innovar, las tendencias y el afán de trabajar con nuevas gemas, hace que se utilicen cada vez más los diamantes con color, también llamados Fancy.

Los diamantes con color presentan impurezas o defectos estructurales que causan dicha coloración, se busca resaltar, además del brillo, la intensidad del color. Solo uno de cada 10.000, tiene un color natural.

Hay diamantes que obtienen el color artificialmente modificado por irradiación y tratamiento térmico y son menos valiosos que los naturales.

Por otra parte, los diamantes con color tienen la misma estructura cristalina que cualquier otro diamante. En el caso de los de color negro, se debe a la inclusión de grafito en su estructura cristalina durante su formación.

En el siglo XVIII, los portugueses bautizaron a esta piedra negra con el nombre de “Carbonado”, que significa carbonizado, quemado.

Aunque en un principio los diamantes negros eran utilizados principalmente en la industria, debido a su escasez y su valor, han pasado a ser una de las piedras más usadas en joyería.

Como con el resto de los diamantes, uno de los criterios que establece el valor, es la talla. Los diamantes negros son muy difíciles de facetar ya que la superficie de los diamantes naturales es muy porosa, una de las características que ayuda a reconocer un diamante natural, de uno bajo proceso de calor.

El famoso diamante negro Amsterdam que fue vendido en subasta por Christie’s en 352.000 dólares. Partiendo de un peso de 55,85 quilates, se tallaron 145 facetas con un peso final de 33,74 quilates.


Uno de los diamantes negros más antiguos y famosos es el diamante Black Orlov, del que ya hablamos en un blog anterior sobre joyas malditas, con una leyenda plagada de desgracias y maldiciones. Una maravillosa gema en talla cojín de 67,50 quilates, que perteneció a la Princesa rusa Nadia Vyegin-Orlov.


Si te gustan los diamantes negros, en Ambrosio Pérez Joyeros los puedes encontrar en una gran variedad de piezas como los charms, colgantes y pendientes de Dodo.


O las preciosas piezas de la colección Sabbia de Pomellato.


El anillo de la colección Arabesque.


O el de la colección Victoria de oro rosa, azabache y diamantes negros.



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