viernes, 14 de diciembre de 2018

Regalos para recordar




Se acerca la Navidad, una celebración llena de tradiciones en la que no faltan los regalos, los rituales, mitos, ceremonias...

Una de las tradiciones de estas fechas tan entrañables son los regalos para nuestros seres queridos. Normalmente, si conocemos bien a la persona y sus gustos, la búsqueda del regalo perfecto no debería ser muy difícil, pero muchas veces es mejor ir a lo seguro, así que, si quieres acertar y sorprender a esa persona especial, regalar una joya te asegurará el éxito.

Desde Ambrosio Pérez Joyeros queremos sugerirte algunas razones por las que una joya es un regalo perfecto:

Da igual la edad de la persona a la que se la vayas a regalar. Una joya gusta y es apreciada siempre. Es un regalo seguro. Lo único que tienes que hacer es prestar un poco de atención al estilo de esa persona. Si no estás seguro de si le gustan las joyas clásicas o de una estética más moderna, no vayas a los extremos. Busca un algo neutro que pueda encajar en ambos casos.


Las joyas no pasan de moda. Son atemporales. Regalar una joya puede significar el comienzo de una tradición, de algo que pasará de madres a hijas, o padres a hijos durante generaciones. Hay joyas que han pasado por dinastías, guerras y siglos y siguen siendo tan actuales como el día que se hicieron. Además, raras veces, una joya se devalúa.


Cada joya es única. Dependiendo de a quién se la regales, puede significar una cosa u otra. Tendrá un significado único. Las joyas marcan algunos de los momentos más importantes de una vida, por lo que adquieren un valor especial, no sólo económico, también sentimental.


Más que una joya, estás regalando emociones. Si te pones a pensar ahora mismo, seguramente recuerdes quién te regaló cada una de tus joyas, cuándo y por qué. Las joyas son algo más que el propio objeto. Significan amor, cariño, fidelidad, amistad, confianza, agradecimiento y tradición. Cuando regalas una joya, automáticamente estás regalando un recuerdo, un vínculo con esa persona, en definitiva, una emoción.


Un regalo que dura toda la vida. Aunque suene a tópico, durante años estarás presente en el corazón de esa persona. Este tipo de regalos, son los que se guardan con más cariño y cuidado.


¡Ven a Ambrosio Pérez Joyeros, te asesoraremos para que encuentres esa joya especial para regalar esta Navidad!

viernes, 7 de diciembre de 2018

La evolución del reloj de pulsera



Desde los tiempos más remotos, nuestros antepasados han explorado el firmamento con el fin de medir el tiempo y calcular las estaciones.

Con el desarrollo de las civilizaciones, la medida del tiempo fue cobrando una mayor relevancia, desarrollando distintos tipos de técnicas para ir consiguiendo medidas más precisas.
Los relojes, en principio, eran propiedad privada y reservados a las clases altas debido al alto coste de su fabricación.

Con la llegada de la revolución industrial, los relojes se colocaron al alcance de toda la población.
La historia de los relojes de pulsera se remonta al SXV, ya que en un principio fueron una evolución del reloj de bolsillo. Estos relojes fueron posibles gracias al descubrimiento del muelle de tracción, que permitió reemplazar el péndulo por la transmisión y el volante, y disminuir las dimensiones de los relojes.

En el año 1812, Abraham Louis Breguet realizó el primer reloj de pulsera para Caroline, hermana menor de Napoleón y reina de Nápoles.



Sin embargo, los relojes de bolsillo seguían predominando, los de pulsera empezaron a despuntar a primeros del siglo XX. En un primer momento, solo los usaban las mujeres, que los pusieron de moda llevando en la muñeca una pulsera de la que colgaban los minúsculos relojes de bolsillo. Los caballeros seguían llevando sus relojes de bolsillo que colgaban de una cadena fina, algo que en muchas ocasiones resultaba poco práctico.


Como ejemplo de lo poco práctico de estos relojes de bolsillo, podemos acordarnos de los pilotos de la época que, al no disponer de demasiados instrumentos en el avión, necesitaban el reloj para hacer mediciones inmediatas y relevantes.

Por ello, el pionero de la aviación brasileño Alberto Santos-Dumont solicitó a su amigo y relojero parisino Louis Cartier que le diseñara un reloj que pudiera llevar en la muñeca. El Santos de Cartier fue uno de los primeros modelos de reloj de pulsera para caballero.


El reloj de pulsera fue usado por los militares durante la primera guerra mundial y se impuso en el resto de la sociedad cuando finalizó la guerra.

A partir de entonces la evolución del reloj de pulsera no ha parado, movimientos mecánicos, electrónicos, de cuarzo, digitales…hasta llegar a los actuales smartwatches.

Las distintas firmas relojeras se han ido adaptando a estos cambios, en muchas ocasiones, sin perder su esencia.

Si te apasiona el mundo de la relojería, ven a Ambrosio Pérez Joyeros, seguro que tenemos el reloj de tus sueños.