viernes, 15 de septiembre de 2017

Diamantes con nombre propio.


Color, talla, pureza y quilates son las claves que definen esta piedra preciosa. 

Son muchos los diamantes que han adquirido fama a lo largo de la historia, bien por su tamaño, su color o por las leyendas que se han generado en torno a ellos.

Hoy os vamos a mostrar algunas de estas gemas con nombre propio.

Cullinan
Se halló en la Mina Premier, en Sudáfrica, a principios del siglo XX. Se trata del diamante en bruto más grande que se ha encontrado hasta el momento. Se le entregó al rey Enrique VII, quien lo mandó tallar y del que se obtuvieron 150 piezas, que se catalogaron por su tamaño. Al Cullinan I, la pieza más grande, se le llamó “Gran estrella de África” y se engastó en el cetro real, el Cullinan II luce en la corona imperial británica.


Hope Azul
De un intenso color azul tan fantástico como el mito que lo rodea. La historia cuenta que el diamante completaba el tercer ojo de una diosa hindú. El sacerdote que lo robó del templo murió, dando comienzo a su leyenda. En el siglo XVII llegó a Europa donde continuó su legado de infortunios. Todos sus propietarios, María Antonieta, el joyero que talló la pieza o la Sra. Evelyn Walsh entre otros, sufrieron las adversidades que acompañaban su posesión.
Fue comprado por un banquero inglés, Hope, de donde recibe el nombre actual. Se decía que la maldición concluiría cuando un alma pura lo regalase, lo que hizo el joyero Henry Winston, quien lo donó al Instituto Smithsoniano de Washington, ¿habrá acabado la maldición?


Taylor Burton
Su origen se encuentra en Sudáfrica. Richard Burton lo adquirió en Cartier para su esposa Elizabeth Taylor, como muestra de su amor. Diez años después la pareja vendió la joya, con el fin de destinar lo recaudado a un hospital en Botswana. Probablemente estemos hablando del diamante más mediático de la historia.


Gota de sol
Su nombre se lo debe a su impresionante tono amarillo, considerado como el más puro e intenso de ese color en todo el mundo. Esta característica delata su antigüedad ya que este diamante ha necesitado millones de años de trayectoria para desarrollar su pureza, color y tamaño. Son estas características las que convierten a esta pieza en una maravilla única en el mundo. Se descubrió en el año 2010 en una mina sudafricana. Fue vendido en una subasta de Sotheby's a un pujador anónimo.


Centenario
Es uno de los diamantes más grandes del mundo después de Cullinam I y II. Se encontró en Sudáfrica, en la mina Premier, propiedad de DeBeers, quien encargó su talla al famoso Gaby Tolkowsky. La primera vez que se mostró al público fue en mayo de 1991, en la Torre de Londres. Actualmente se desconoce su paradero, así como su dueño.


El valor y la historia hace más increíbles a estos diamantes, cargados de encanto y fascinación. Una pequeña muestra de la perfección de la naturaleza. Acércate a Ambrosio Pérez Joyeros y déjate cautivar por nuestro universo de exclusivas colecciones en joyería y relojería.

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