viernes, 28 de octubre de 2016

Joyas malditas II:


Las joyas y las piedras preciosas han fascinado al hombre desde tiempos inmemoriales. Los más poderosos intentaban hacerse con las piezas más exclusivas y apreciadas, pero no todas fueron talismán de fortuna para sus propietarios. 

Con la llegada de Halloween os vamos a presentar una serie de joyas malditas que han existido a lo largo de la historia.

El Delhi Purple Sapphire: Fue considerado un zafiro cuando en realidad es una amatista y una de las joyas malditas con peor fama de la historia. Se cree que fue robada del templo de Indra, en India, durante la revuelta hindú (1857). La joya paso por varias manos causando desgracias a todos sus poseedores, hasta que fue donada al Museo de Historia Natural de Londres. 

Durante un tiempo estuvo apartada, hasta que fue recogida por el conservador del museo dentro de varias cajas junto a una advertencia, “Quien sea que la abra, primero debe leer esta advertencia y luego hacer lo que desee con la joya. Mi consejo para él o ella es tirarla al mar”

Las joyas de la corona Checa: Para poder ver estas valiosas joyas hay que llegar hasta la catedral de San Vito en Praga, aunque el acceso es muy restringido. La puerta de entrada cuenta con 7 cerraduras que se abren con 7 llaves distintas, que guardan distintas personalidades del país. La Corona se cree que esta maldita. Cuenta la leyenda, que si es colocada sobre la cabeza de una persona que no posee legitimidad para ser rey, ésta morirá violentamente en un año. En 1941, Reinhard Heydrich, gobernador nazi, murió tras portar esta pieza.


El platino: Es un metal que contienen los meteoritos, por eso en ocasiones se ha creído que provenía de planetas con vida extraterrestre.  Su rareza junto con su aparición y desaparición a lo largo de la historia, lo han convertido hoy en día, en uno de los metales más preciados y valiosos.

El tesoro de Karun: Es una colección de 363 objetos, la mayoría de ellos de oro y plata, procedentes de Lidia, datados en el siglo VII a. C. Esta colección de joyas de oro cuenta con un broche y un collar maldito, que fueron robados en el año 2006 y posteriormente recuperado en el año 2012. Se dice que todos aquellos que los poseen enferman gravemente o mueren de manera inexplicable.



En Ambrosio Pérez Joyeros puedes adquirir joyas sin más leyendas que la del artesano que la diseño. La historia de la pieza que adquieras la escribirás tú, de amistad, de amor, de agradecimiento…




viernes, 21 de octubre de 2016

¿Qué son los quilates?



Seguramente al comprar una joya de oro os habrán dicho que contiene un número determinado de quilates, pero ¿Sabéis lo que eso significa? Lo descubrimos en nuestro blog.

La palabra quilate proviene del griego Keration (κεράτιον) que significa algarrobo. Las semillas de este árbol eran utilizadas en todo el Mediterráneo como medida de peso, debido a su supuesta uniformidad.

Cuando los árabes adoptaron esta unidad de masa, el nombre se transformo a quirat y luego en la palabra definitiva, quilate.

Tiene dos acepciones, el quilate de gemología y el de orfebrería.

El quilate de orfebrería es una unidad de medida que sirve para expresar la pureza de un metal precioso, en este caso del oro. Cuanto más pura sea la pieza, mas cantidad de oro contiene y por lo tanto su valor será mayor.

No hay que confundirlo con el quilate de gemología, unidad de masa usada principalmente para pesar gemas, sobre todo los diamantes, cuya equivalencia son 200 miligramos.
¿Cómo se miden los quilates de oro?

Anillos de Pomellato oro rosa, oro amarillo y oro blanco

Un quilate de un metal precioso representa la veinticuatroava (1/24) parte, de la masa total de la aleación que la compone.

Por ejemplo, si una joya tiene 18 quilates, lo que realmente significa es que 18 de 24 partes son de oro y las otras 6 partes son de otro metal. Transformado a los porcentajes que se usan comúnmente, se podría decir que está compuesta por un 75% de oro. (18/24= 0,75).

Por tanto una pieza de 24 quilates, estaría compuesta totalmente de oro, pero esta afirmación no es totalmente cierta. Ninguna pieza se libra de tener impurezas. Además, la aleación con otro material es necesaria, ya que el oro de 24 quilates es un material muy blando, que se podría rayar y deformar con mucha facilidad.


Ciertas aleaciones también se usan para dar color a las piezas de oro, como el oro blanco.

El número de quilates más usados en joyería, son 14 y 18 quilates, aunque en los últimos años, se ha puesto de moda el oro de 9 quilates.


Si tienes alguna duda sobre este o cualquier otro tema del mundo de la joyería o relojería, en Ambrosio Pérez Joyeros estaremos encantados de poder resolver tus dudas y ayudarte a elegir la pieza de tus sueños.

jueves, 13 de octubre de 2016

Las 4 C de los diamantes


Los diamantes siempre han sido uno de los minerales más preciados del mundo, ya en la Antigua Grecia, los griegos los denominaban “adamas” que significa indomable, invencible. No se equivocaban, ya que una de las principales características de esta gema es su dureza.

A la hora de conocer el valor real de un diamante, los expertos aconsejan fijarse en las conocidas 4 C por su nombre en inglés (Colour, Cut, Clarity y Carat).  Vamos a conocer un poco más cada una de estas características:

Color (colour): En realidad la ausencia de color es lo más valorado entre los distintos tipos de diamantes, cuanto menos color, más valor. La G.I.A (Instituto gemológico de América) ha establecido una escala de color para clasificar estos minerales. Esta escala esta graduada con letras desde la D hasta la Z, definiendo la primera los mas incoloros y por tanto los más preciados.
Se debe tener en cuenta que, existen diamantes de color, denominados diamantes fantasía (fancy color). Estas piedras son extremadamente raras en la naturaleza, por lo que su valor se multiplica de forma considerable. Por su escasez, muchos son obtenidos aplicando tratamientos especiales a los diamantes incoloros y para poder diferenciarlos, hay que recurrir a un laboratorio gemológico especializado.


Pendientes de Cartier, con diamantes blancos y amarillos

Talla (Cut): Se refiere a los ángulos y a las proporciones de un diamante. Para medir la talla, se utilizan aparatos digitales a través de los cuales se obtiene la altura de la corona, la profundidad de la culata, el diámetro y el espesor. No hay que confundir la talla, con la forma que tienen los diamantes, ya que en realidad hace referencia a como refleja la luz una vez cortado el diamante.
El diamante tendrá una brillantez óptima cuando ha sido perfectamente tallado, sin ser demasiado aplanado o grueso, porque en estos últimos casos la luz no se verá reflejada de modo óptimo y la calidad del diamante disminuirá.


Anillo de la colección Zero de Bulgari


Pureza (Clarity): El diamante se forma en el interior de la tierra, sometido a unas temperaturas muy elevadas y a una gran presión, lo que propicia la aparición de impurezas o inclusiones en la gema. Estas imperfecciones de la naturaleza ayudan a detectar si un diamante es sintético o natural, pero deben ser imperceptibles a simple vista, para que el diamante tenga más valor. El GIA estableció una escala de pureza  con 6 categorías, según sus inclusiones.

Peso (Carat): El quilate es la unidad de medida del peso de un diamante y lo que define principalmente su precio final. Aunque dos diamantes del mismo peso pueden variar mucho su precio, debido a la influencia de los otros tres factores. Un quilate equivale a 200 miligramos.


Anillo de platino y diamante de Cartier

En Ambrosio Pérez Joyeros somos especialistas en joyería y relojería y estaremos encantados en asesorarte y ayudarte a elegir el diamante que buscas.