miércoles, 30 de diciembre de 2015

Rituales de fin de año

Anillo Trinity de Cartier

Determinadas fechas del año tienen una especial importancia. Un deseo constante cuando llegamos a esta época del año, es buscar y desear que nos vaya mejor, no solamente a nivel económico sino también espiritual. Deseamos ser mejores personas, vivir de otra manera.

Llegadas estas fechas, nos vamos haciendo un montón de propósitos para cumplir en el nuevo año (ir al gimnasio, dejar de fumar, ser más paciente, más detallista…) y  aunque al final  una buena parte se queda en meras intenciones, nadie nos quita la ilusión con la que la hemos confeccionado.

Para recibir el nuevo año se han ido desarrollando una serie de rituales, que crece cada año con la incorporación de tradiciones de otros lugares, ya se sabe “la globalización”. Hay rituales de todo tipo siempre acompañados de la alegría,  que es el mejor combustible para generar energía y esperanza en el año  que vamos a estrenar.

En muchas de estas ceremonias el oro es un material muy presente, ya que desde la antigüedad se le ha relacionado con el sol, la energía, el poder y la fortuna, atribuyéndole también  poderes  de protección y curativos. 

Una manera de asegurarse la buena suerte es al brindar con champan el fin de año, poner un anillo de oro en la copa cuando se vaya a brindar, no sacar el anillo hasta  haber consumido el  champan y se debe abrazar a los presentes para celebrar la llegada del año, sino el ritual no vale.
Si el anillo es el de la boda, la duración y estabilidad de la pareja, se asegura durante el próximo año.
Esta fórmula también sirve para asegurarse el amor de una persona, poniendo un anillo en su copa y ya no podrá resistirse.

En otros países se celebra abriendo todas las ventanas para que salga el aire del año anterior y entre llenando toda la casa de aire del nuevo año, cargado de nuevas esperanzas.

Hay lugares donde se encienden todas las luces de la casa o se tira un cubo de agua por la ventana que ahuyentará las penas del año anterior y traerá un año lleno de salud y prosperidad.  Podríamos seguir con el color de la ropa o los zapatos, quemar un papel con los deseos para el año entrante, limpiar la casa, poner hojas de albahaca debajo de la almohada, comer lentejas o doce uvas como hacemos  aquí. Al final todos esos rituales están unidos por el deseo de prosperidad, de que las cosas en general sean  mejores que en el pasado.

Desde Ambrosio PérezJoyeros deseamos que el próximo año se cumplan todos vuestros sueños.


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