viernes, 20 de noviembre de 2015

El Diamante: el Rey de las piedras preciosas

Colección Serpenti de bulgari


Resulta curioso que una de las piedras preciosas más hermosas y valoradas provenga de un simple carbón. Formado en la más profundo de la tierra (130- 190 km), sometido a un intenso calor y grandes presiones a lo largo de millones de años y que aparecen cerca de la corteza terrestre a través de erupciones volcánicas.
 El nombre de diamante proviene del griego adamas, adamantis que significa indestructible, ya que es el material más duro que se conoce, en la escala de dureza alcanza su valor más alto, prueba de ello es que se necesita otro diamante para poder cortarlo y pulirlo.
 Fueron los romanos los primeros en utilizarlos como ornamentación y eran un símbolo de poder y grandeza debido a su elevado coste.
 Otro dato curioso es que siendo más abundantes que las esmeraldas y los rubís, su precio sea mucho más elevado y se debe a la cantidad de desperdicio al tallarlo y a que uno de cada cuatro sea sólo viable para la joyería. El resto se destinan a la industria.

 La producción de diamante se ha ido desplazando a lo largo de la historia, en principio la hegemonía era de la India y Asia, luego paso a Sudamérica, con los importantes yacimientos de Brasil. En la actualidad es África, desde el descubrimiento de los yacimientos Kimberley en Sudáfrica.

Colección Flower de Poiay

La valoración de los diamantes se caracteriza desde un punto gemológico por:
-Peso: se expresa en carat, aunque coloquialmente se utiliza quilates, tiene que tener relación con la medida de este, si se cumple la relación peso-medida es un indicativo de que la talla es la correcta.

-Color: cuentas menos impurezas tenga y más blanco sea el diamante tendrá más valor. Hay diamantes con inclusiones raras que les dan tonalidades azules, rojas… al ser muy escasos alcanzan un gran valor.
- Fluorescencia: es la reacción a los rayos ultravioleta, que debe ser prácticamente inapreciable.
- Talla: cada vez más valorada ya que en base a esta el diamante tendrá más o menos brillo. Para tallar un diamante es necesario estudiar la forma que tiene en bruto y como sacarle mayor partido ya que se llega a perder entre un 25 y un 35 % del tamaño original.



A lo largo de la historia la forma de la talla a estado sujeta a modas, la talla brillante, esmeralda, corazón, oval, princesa…Pero más que a la forma debemos prestar atención a la calidad del trabajo. Podemos tener un diamante con una pureza y un tamaño espectacular, pero si no está bien tallado jamás tendrá el brillo que lo caracteriza.

En Ambrosio Pérez joyeros, tenemos una gran variedad de joyas con diamantes, anillos de compromiso, alianzas, pulseras… ¡Ven a visitarnos y elige el tuyo!
 






No hay comentarios:

Publicar un comentario