jueves, 24 de septiembre de 2015

Joyas y coral, una mágica combinación


¿Sabes de dónde procede el coral y desde cuándo se utiliza en joyería?

 El coral junto con las perlas, son los únicos elementos de joyería que tienen un origen animal. Así como sus propias leyendas, el coral se relaciona con  la creencia de ser una piedra talismán contra los malos espíritus. 
   
El coral como material hasta el siglo XVIII fue considerado plantas.  Dado que crecen en colonias de extraordinarias formas y colores en el mar. Para su desarrollo es muy importante la temperatura, la salinidad, el movimiento de las corrientes, la claridad del agua… Debido a estos factores, el cambio climático está variando su expansión y desarrollo.

Uno de los factores que encarecen este producto es que se encuentra a gran profundidad. También el poco aprovechamiento del mismo, puesto que sólo se utiliza una pequeña parte del total, el eje duro calizo. Además la paulatina desaparición de las especias coralinas, lo hace un material cada vez más exclusivo.

 La transformación del coral desde su nacimiento hasta convertirse en una joya es un trabajo artesanal muy minucioso.  Dado que se debe convertir un material mate y rugoso en una joya suave y reluciente. 

El coral recién extraído se llama “coral bruto”, hay unas 400 especies de coral y su valor aumenta con la calidad de la elaboración. Uno de los factores que más influyen en su valor es la coloración. Las tonalidades más delicadas son las más apreciadas, mientras que el coral de tonos rojos son los menos valorados. Por ello los de los mares de Japón y el Mediterráneo son los más aptos para joyería.

Adolfo Courier
El coral del Mediterráneo es el único que posee un rojo intenso que puede llegar hasta un rosa pálido. Hay un pueblo en Italia llamado Torre del Greco, tiene una tradición de siglos en la artesanía y la joyería del coral, hasta tal punto que es en este lugar donde se transforma la mayoría del coral proveniente de otros puntos como Japón u Oceanía.

 El coral del Japón abarca tonalidades que van desde el blanco al rojo anaranjado, destacando el conocido como “piel de ángel’.  La delicadeza de sus tonalidades blanco - rosado se mantienen uniformemente en toda la pieza por lo que le dotan  de un gran valor.

 Los corales del pacífico presentan tonos blancos, rosas  con manchas rojas, que les hace ser también muy apreciados.

Los corales negros entre los más cotizados por su escasez y rareza, se encuentran sobre toda en aguas tropicales. Los griegos y los romanos lo extraían del Mar Rojo y le atribuían cualidades medicinales y afrodisiacas. Cuenta la leyenda que Menelao, el guerrero griego que participo en la batalla de Troya poseía un coral negro que usaba  como talismán para salir victorioso de las batallas.

Si te gustan las joyas con coral en Ambrosio Pérez, tu joyería en Valladolid,  puedes encontrar pulseras, anillos, colgantes, pendientes… de las distintas marcas con las que trabajamos.

Pásate a visitarnos seguro que tenemos el complemento de coral que buscas.

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