jueves, 12 de marzo de 2015

Piedras preciosas, ¿cómo identificarlas?


A cualquier amante de la alta joyería le encanta que cada una de sus joyas lleve piedras preciosas. Pero, ¿sabes realmente cuáles son? ¿Conoces cuáles son sus características?

Desde Ambrosio Pérez, descubrimos las piedras preciosas y semipreciosas más utilizadas en la historia de la joyería. Aprende a identificar cuál es cuál.

Entre las piedras preciosas más comunes encontramos las cuatro siguientes:

Diamante:

Es la piedra preciosa por excelencia. Una de sus principales cualidades es que posee un brillo único y muy característico. Por otro lado, cabe destacar que se trata del material natural más duro según la escala de Mohs. Simboliza la pureza, la resistencia y el amor eterno. Además, se dice que nos ayuda aportándonos una actitud mental muy positiva.














Rubí:

Su nombre proviene del latín “ruber” que significa rojo. Dicho color se debe a que está compuesta por hierro y cromo. Es la segunda piedra más dura después del diamante. Simboliza el fuego y representa el valor, la lucha, el amor, el éxito y la pasión. Además tiene propiedades para la salud, ya que favorece la eliminación de toxinas y ayuda a combatir determinadas enfermedades.







Zafiro azul:

Es el más importante dentro de las variedades del zafiro. El origen de su nombre se encuentra en la palabra latina “sapphirus”. Su color azul se debe a una mezcla de hierro, aluminio y titanio. Es una piedra que tiene la misma dureza que el rubí. Simboliza la pureza, la sabiduría y la lealtad. Además, se dice que gracias a su color azul, elimina el odio y se suele vincular a las uniones.







Esmeralda:

En este caso, su nombre viene del persa, y significa piedra verde. Según la escala de Mohs, es algo menos dura que las anteriores. Se dice que mejora la fertilidad, aporta tranquilidad, confianza y seguridad en uno mismo. En cuanto a la salud, mejora el sistema inmunológico, el sistema digestivo y el corazón.












Dentro de las piedras semipreciosas, podemos destacar:

Topacio:

Su nombre proviene del griego “topazion”. Son muchos los colores en los que se puede encontrar, siendo algunos de ellos el azul, amarillo, naranja, rojo y rosado. Su colores se obtienen gracias a la combinación del hierro y el cromo. Simboliza la fidelidad y el poder; además, ayuda a controlar las pasiones.














Aguamarina:

Es una variante de la esmeralda. Su nombre viene de los términos agua y marina, esto se debe al parecido que hay entre su color y el del mar. Por ello, es muy utilizado como amuleto por aquellas personas que tienen miedo a viajar en barco. Se asocia a la paz y a la tranquilidad, y ayuda a liberar toxinas, además de favorecer el equilibrio del sistema nervioso.









Onix:

Suele presentarse en colores oscuros y negros. Se dice que es la “piedra de la buena conducta”, ya que nos estabiliza y nos ayuda a controlar las pasiones. Se dice que absorbe o elimina las energías negativas. Además contribuye a evitar dolencias físicas.














Alejandrita:

Su principal característica es que cambia de color en función del tipo de luz que le llegue, pudiendo éste variar entre verde y rojo púrpura. Se dice que gracias a esto, aporta muchísima fuerza y energía. Además nos aleja del mal, fomenta el uso del sentido común a la hora de la toma de decisiones importantes y se utiliza mucho para reducir el impacto de enfermedades óseas.



Amatista:

Pertenece a los cuarzos. Es de color violeta, el cual es más o menos fuerte dependiendo de la cantidad de hierro y oxígeno que lleve. Representa la pureza del alma, la sabiduría, la sinceridad y la felicidad. Además controla los malos pensamientos y ayuda a evitar la depresión.









Existen muchísimas más piedras preciosas. ¡Dinos cuáles son tus favoritas!

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