miércoles, 25 de febrero de 2015

Guía express de relojería: ¿Qué reloj es el mio?


Si te gusta el mundo de los relojes, ha llegado el momento de dar un paso adelante. Descubre, en esta guía express de relojería, todos los tipos de relojes que existen y cómo funcionan.





Hoy toca darle protagonismo a los relojes. Ese dispositivo que nos permite saber qué hora es y sin el que muchos, sobre todo los más organizados, no podríamos vivir. Pero además, es sin duda uno de los complementos más usados tanto en concepto de tendencias como de distinción y elegancia.

Siempre ha existido esa necesidad de medir el tiempo. Los primeros en crear un reloj fueron los egipcios, con los conocidos relojes solares. En el siglo XV se inventaron los relojes de bolsillo y, no fue hasta el siglo XIX, cuando aparecieron los primeros relojes de pulsera. Estos dos últimos son aquellos en los que nos vamos a centrar, ya que son los que solemos llevar encima.

Dentro de los relojes de pulsera podemos distinguir, según su funcionamiento, entre estos seis tipos de relojes:


Reloj analógico: son los encargados de indicarnos la hora gracias a sus agujas que, dependiendo del modelo, nos indican siempre las horas y los minutos y, en ocasiones, los segundos. Se caracterizan por tener una esfera dividida en 12 horas; en ella pueden aparecer o no números que las indiquen. Las agujas son: corta la de las horas y larga la de los minutos, siendo más larga y delgada la de los segundos en caso de que la haya.

Reloj digital: se caracterizan por indicarnos la hora a través de números digitales. Al igual que los anteriores, todos indican la hora y los minutos, y algunos los segundos. Se pueden programar para que la hora aparezca en formato 12h, indicando si es AM o PM, o en formato 24h. Habitualmente suelen poseer muchas funciones como son luz, despertador, cronómetro, etc.

Reloj de cuerda: son relojes que se caracterizan por ser manuales, es decir, eres tú mismo quien lo pone en funcionamiento. Para que funcione correctamente, se recomienda darles cuerda todos los días y, a poder ser, a la misma hora.

Reloj automático: similares a los anteriores, pero sólo suele ser necesario darles cuerda la primera vez. No necesitan pilas, ya que se funcionamiento se debe a los propios movimientos de la muñeca.

Reloj solar: se caracterizan por incorporar una placa solar que almacena la luz. La ventaja que tienen es que sirve tanto la luz solar como la artificial. Su principal inconveniente es que no pueden estar durante un largo periodo de tiempo sin recibir luz, ya que dejarían de funcionar; esto no quiere decir que durante la noche se paren, ya que la energía se suele almacenar durante varios días, esto depende de la marca y del modelo del que se trate.

Reloj de cuarzo: lo que los distingue del resto es que llevan dentro una pieza de cuarzo, la cual genera los impulsos necesarios para poder medir el tiempo en unos intervalos concretos. Para que puedan funcionar es necesario el uso de una pila que active el cuarzo y su vibración.

En muchas ocasiones se combinan varios formatos, por ejemplo el reloj digital y analógico, el digital y el solar, etc.

En cuanto a los materiales empleados, cada vez son mas. Por ejemplo las correas pueden ser de distintos tipos de piel, plástico, acero, oro, plata, aluminio, piedras preciosas, tela, etc., y para las esferas se suele utilizar el plexiglax (tipo de plástico), el vidrio y el zafiro sintético.


Por otro lado, podemos hablar de los relojes de bolsillo. Fueron inventados en Francia a mediados del siglo XV y se veían como un signo de elegancia y de riqueza. Antiguamente eran los más utilizados, pero ahora están prácticamente en desuso. Se caracterizan porque, como su propio nombre indica, se llevan en el bolsillo. En ocasiones tienen una cadena con la que engancharlos para no perderlos. Además, se trata de relojes manuales, por lo que hay que darles cuerda para que funcionen.


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